Soledad Outes amplió la denuncia contra la escribana y madre del diputado nacional saencista; la acusa de haber utilizado falsamente su condición de viuda para cobrar beneficios del Estado y quedarse con una millonaria herencia.
Pablo Eliseo Outes murió el 1 de noviembre de 1976. María Elena Jiménez, según la documentación incorporada, se había casado con César Rolando Fortuny el 16 de julio de 1975, en Yacuiba, Bolivia.
“La Sra. Jiménez, a sabiendas de su situación utilizó falsamente su condición de viuda de Outes para conseguir beneficios reparatorios del Estado Nacional”, afirma la presentación patrocinada por el letrado Pedro Arancibia.
También apunta al sucesorio de Pablo Eliseo Outes, iniciado en 1978, donde Jiménez habría invocado derechos hereditarios y ejercido como administradora judicial.
Resalta que aquella condición de viuda habría sido utilizada también para intervenir en la herencia y habla de “una especial forma de ardid y engaño, utilizado para presentarse como legítima heredera”.
Si su verdadero estado civil hubiese sido conocido, Jiménez “nunca hubiese podido tener” la condición de administradora judicial de la sucesión.
La presidenta de la Red Sol, aquella que denunciaba las “construcciones ilegales” de Isa hasta que su hijo llegó a la intendencia con Sáenz, ahora está muy comprometida por un escándalo bastante menos inmobiliario pero igual de serio.
Adoquines
En una entrevista concedida a FM Infinito 96.5, la escribana confirmó que es presidenta de ABE S.A., una empresa dedicada a la producción y venta de productos de cemento, entre ellos adoquines, que facturó una montaña de plata a los municipios salteños. Y
“En la empresa no se esconde al propietario y es una cuestión familiar desde hace mucho tiempo, donde mi hijo está trabajando”, afirmó el año pasado.
Jiménez comentó que es «una sociedad que está legalmente constituida, es una sociedad anónima, la cual yo soy presidente también, en condiciones legales, no tengo ningún problema en decirlo, nunca lo oculté”.
Ambas cuestiones tienen a la misma persona en el centro: María Elena Jiménez. Casi cincuenta años después del asesinato de Pablo Eliseo Outes, su hija sigue reclamando por la herencia con la que se habria quedado.
Mientras tanto la justicia mira para otro lado, y el patrimonio de madre e hijo crecen de manera exponencial.


