José García fue a la útlima sesión del Concejo Deliberante con un cartel contra Milei y la elegante Agustina Álvarez le terminó dando una trapeada masomenos.
La flamante incorporación libertaria, sin demasiadas vueltas, empezó a marcarle lo limitado de su planteo, remarcando la baja de la inflación y los cambios positivos que se vienen produciendo en el país, tras la debacle kirchnerista.
Lo chicaneó tanto donde más le dolía, al punto que generó una reacción absolutamente anti democratica en Garcia, quien visiblemente ofuscado cuando hablaba la edil ex PRO, fue y le tapó con las manos la cámara.
De esta manera, ya no estamos hablando de una chicana ni de una pelea política más. Estamos hablando de un concejal que impidió que se viera a una colega mientras ejercía su derecho a hablar.
Y ahí Darío Madile, presidente del Concejo Deliberante, tendría que haber intervenido, ya que presidir el cuerpo no es solamente ordenar la sesión y pasar al siguiente punto del día. También es garantizar que todos puedan hablar sin que otro decida cuándo se los ve y cuándo no.
Al final, García quiso dejar una imagen negativa contra Milei y él terminó quedando como la mona, o mejor dicho como lo que es: un mono con microfono.


