Uno enciende el teléfono, mira las noticias del día y encuentra una provincia discutiendo cómo resolver un conflicto de transporte que dejó a miles de personas sin saber cómo volver a sus casas cuando cae la noche.
Pero si chequea en qué anda Vitín Lamberto, concejal por capital, se lleva la sorpresa -o no tanto. El rídiculo ni se trasmuta, una vez a la semana baila, otro día hace un chiste malo y otro habla de ufologia.
En esa realidad paralela aparece Mario Moreno, histórico personaje de la política local, ahora dedicado a reflexionar sobre ovnis y fenómenos extraterrestres. Nada contra la ufología. El universo es inmenso y seguramente guarda muchos misterios. Lo curioso es que en Salta todavía quedan varios misterios sin resolver mucho más cerca: el transporte, el empleo, la inseguridad y la situación económica de miles de familias.
Es menester reconocer que cierta coherencia existe, porque si uno observa algunas trayectorias de la política local, la teoría extraterrestre empieza a resultar bastante razonable. Después de todo, cuesta encontrar una explicación terrenal para dirigentes que atraviesan años y años de vida pública sin que nadie recuerde una iniciativa importante, una solución concreta o una pelea seria en defensa de los problemas que afectan a los salteños.
Los salteños no necesitan un imitador de Michael Jackson ni un cazador de platillos voladores. Necesitan funcionarios que, por una vez, pongan los pies sobre la tierra.
Susana Del Frari


