Los dichos no salieron de un empresario del juego ni de un gerente de tragamonedas preocupado por la recaudación. El ex senador nacional Sergio «Oso» Leavy lo dijo mientras analizaba la situación económica del norte salteño.
Según comentó en Infinito FM se prestan a cerrar los casinos en Mosconi, Salvador Mazza y Tartagal por la crisis economica.
Contradictoriamente el propio ante había explicado cómo la desesperación económica empuja a muchas personas a apostar sus últimos pesos.
“Cuando uno no puede pagar una boleta de luz de 200.000 pesos, ¿a qué recurre? Si tenés 5.000, me voy a timbear, desgraciadamente. Me voy a hacer una fichita a ver si puedo ganar y pagar esa boleta de luz”, soltó en diálogo con Tury Mangione.
¿Desde cuándo el casino es una pieza estratégica del desarrollo regional? ¿Qué sigue después: medir el crecimiento por la cantidad de quini 6 vendidos?
En una provincia con problemas de infraestructura, empleo y salarios, el dirigente terminó otorgándole al casino un rol casi patriótico. Como si la economía del norte dependiera menos de la producción y más de que alguien siga apostando al rojo.
Tal vez haya sido una metáfora desafortunada. O tal vez, en medio de tanta crisis, Leavy haya dicho en voz alta que prefiere la timba a la recesión. Y eso, convengamos, no es precisamente un plan económico.


