El exdiputado nacional, recordado por aquel episodio bochornoso de 2022, cuando no pudo leer en el Congreso mientras se debatía la Boleta Única de Papel, ahora es el responsable de controlar al poder y, sobre todo, de revisar las cuentas del gobierno de Sáenz.
Después de su paso sin pena ni gloria por el Congreso, estuvo de ñoqui en el Senado y ahora termina sentado al frente del principal órgano de control de la Provincia.
¿Cuánto le costó a botita ponerlo ahí? Resulta obvio que frente a la corrupción actual no podra hacer mucho.
No solo se descarta que no movera una revisión de cuentas de manera profunda, sino que llegó con un procedimiento poco transparente.
El senador Roque Cornejo Avellaneda denunció irregularidades en la conformación de la comisión que trató los pliegos y cuestionó la legalidad de todo el proceso.
También apuntó contra la falta de antecedentes específicos de Nanni en materia de auditoría. Desde el Consejo y el Colegio de Ciencias Económicas, se expresaron y destacaron la necesidad de un especialista en números.
Plantearon algo bastante elemental: para controlar las cuentas públicas quizá no estaría mal que entre quienes conducen el organismo haya algún contador.
Pero Nanni fue designado igual y una pieza más del esquema saencista se ubicó sin demasiado tramite, como siempre ocurre en esta comarca. “Las designaciones son en un marco político, así lo prevé nuestro diseño institucional”, naturalizó en una entrevista brindada a la radio que cumple el rol de usina de prensa del oficialismo.
De esa manera, el ex radical señalado por apropiación de tierras en Cafayate, dejó en claro que fue toda una rosca política. Así son los manejos de botita y su banda. Todo rapido.
Sin experiencia específica en auditoría y mediante un procedimiento denunciado como irregular, meten a un muñeco. La pregunta de fondo es cuánto cuesta conseguir a un descarado que acepte no controlar nada y ser designado de esa forma.
Y esa es quizás es la mejor síntesis de cómo funciona todo en Salta: el que tiene la billetera controla a quién se investiga y a quien no. Y hace lo que quiere a la vista de todos.


