Nuevas pericias siguen acumulando preguntas. La ausencia de hollín en pulmones y fosas nasales, las costillas fracturadas y una marca en el cuello que, según la familia, no coincide con un ahorcamiento, vuelven a poner bajo la lupa una investigación que el procurador dio por terminada demasiado pronto.
«Prácticamente cerrado». Esa fue la definición que el procurador general Pedro García Castiella eligió en más de una oportunidad para referirse a la muerte del exjefe de la Brigada de Investigaciones, Vicente Cordeyro.
La hipótesis oficial apuntó desde un principio a un suicidio. Ocho meses después del hallazgo del cuerpo en el cerro Elefante, la causa continúa con un halo de duda.
Sus familiares pidieron pericias complementarias y una larga lista de interrogantes que la familia sostiene que todavía no tienen respuesta.
La novedad conocida en las últimas horas volvió a agregar elementos al expediente. Nicolás Cordeyro, hijo del excomisario, aseguró que los peritos de parte no encontraron restos de hollín ni en las fosas nasales ni en los pulmones de su padre.e
Ese dato indicaría que Vicente Cordeyro no habría inhalado humo mientras estaba con vida, pese al avanzado estado de quemaduras que presentaba el cuerpo al momento de ser encontrado.
La información se suma a otros elementos, entre los cuales llama la atención que la autopsia determinó que Cordeyro tenía tres costillas fracturadas y quemaduras en aproximadamente el 70% de su cuerpo.
Además el análisis de las marcas encontradas en el cuello; de acuerdo con las observaciones realizadas por los especialistas resulta difícil de compatibilizar con un ahorcamiento por suicidio.
«La marca en el cuello no se condice con la presión ejercida frente a un ahorcamiento por suicidio, donde generalmente sólo se ve comprometida una parte del mismo», indican las pericias.
Es decir, mientras la hipótesis oficial sostiene que Cordeyro se quitó la vida, los peritos convocados por la querella entienden que existen características físicas que merecen ser analizadas con mayor profundidad antes de arribar a una conclusión definitiva.
La querella insiste en que esa medida debe realizarse en el mismo lugar donde apareció el cuerpo. El objetivo es determinar si las características del terreno y las evidencias recolectadas son compatibles con la hipótesis investigada hasta el momento.
El abogado Roberto Reyes también solicitó que vuelvan a declarar dos testigos considerados relevantes para la causa y aguarda los resultados de nuevos estudios impulsados por los peritos de la familia.
Las medidas pendientes contrastan con las afirmaciones realizadas durante los últimos meses desde la conducción del Ministerio Público Fiscal.
Porque si la causa estaba prácticamente cerrada, como se afirmó públicamente, la aparición de nuevos elementos periciales, pedidos de reconstrucción y declaraciones pendientes parecen mostrar que todavía existen aspectos que requieren ser esclarecidos.
Los muertos si hablan. Hablan las marcas. Hablan las contradicciones de las explicaciones apresuradas. Si Vicente Cordeyro se prendió fuego mientras estaba vivo, ¿por qué no aparecen restos de hollín en sus pulmones?
¿Cómo se explican las costillas fracturadas? ¿Cómo se explica una marca en el cuello que, según los peritos de parte, no coincide con un ahorcamiento?


