Pasó de denunciar el abandono del norte y la falta de transparencia a convertirse en una de las caras del oficialismo. En sus redes, en cambio, ahora abundan los videos, las sonrisas y hasta clases para bailar en la Feria Potencia.
Hace apenas un año atrás, parecía decidida a poner contra las cuerdas al gobierno de Gustavo Sáenz. Hablaba de un norte abandonado, de la ausencia de patrulleros, de obras que nunca llegaban y de una provincia ubicada, según decía, entre las menos transparentes del país.
«No hay transparencia en la provincia», repetía. También advertía que «la gente perdió la esperanza» y que «pasan los años, pasan las personas por el poder y todo sigue igual».
Pero Sáenz la llamó y Névora atendió. Desde entonces, aquella dirigente del PRO denunciaba desapareció. En su lugar apareció otra versión: la funcionaria sonriente, la que recorre ferias, inaugura actividades, posa para las cámaras y hasta enseña a bailar en videos de la Feria Potencia.
Hay que reconocerle un mérito. Como promotora se la ve mucho más activa que como funcionaria resolviendo los problemas que ella misma denunciaba. Pese a que ocupa el cargo de secretaria de Gobierno, hasta el momento no se le conoce ninguna política que haya cambiado la vida de la gente.
Mientras el norte sigue reclamando seguridad, empleo, infraestructura y obras, las redes sociales de Névora parecen un catálogo de promoción oficial.
Como esas promotoras que están impecables frente al stand, reparten folletos, saludan al público y cumplen con la imagen.
¿Qué pasó con la dirigente que decía que el gobierno era responsable del abandono del norte? ¿Qué ocurrió con la que denunciaba la falta de transparencia? ¿Dónde quedaron las críticas por la inseguridad y los patrulleros que nunca llegaban?
Las convicciones, al parecer, encontraron un cargo. Es igual que esos dirigentes que cuando están afuera descubren todos los problemas y cuando cruzan la puerta del oficialismo dejan de verlos.
El norte sigue igual. Las rutas siguen esperando. Los reclamos siguen acumulándose. Lo que cambió fue su cuenta sueldo.


