El otro día decidí internar un paciente que se encontraba con un cuadro de insuficiencia cardiaca descompensada. Cuando concurro al establecimiento para interiorizarme de su evolución, me encuentro con un colega de guardia y me dice que en el ingreso le había indicado al paciente una tomografía de tórax. Un poco sorprendido le pregunté porque no una simple radiografía de tórax y simplemente me contestó que la tomografía le permitía observar con más detalles una eventual patología.
Esto me hizo reflexionar y como veo que se está constituyendo en un hábito solicitar estudios de alta complejidad al ingreso de pacientes por diversas patologías, decidí advertir a la población sobre la indicación de este tipo de estudios que emiten radiación y que por lo tanto deben ser solicitados con un claro objetivo diagnóstico y no rutinariamente.
Exposición a la Radiación:
Radiografía de Tórax vs Tomografía de Tórax
La dosis de radiación se mide en milisieverts (mSv) pero para entender la magnitud de radiación que emite una tomografía de tórax, es útil compararla con la radiografía estándar y con la radiación de fondo natural a la que todos estamos expuestos diariamente.
Hacer una radiografía de tórax, frente y perfil, equivale a acumular unos 10 días de radiación de fondo natural. Realizar una tomografía de tórax equivale a 70 radiografías de tórax y equivale a una acumulación en nuestro cuerpo de 2 años de radiación de fondo natural.
Si por alguna razón, se solicita una segunda tomografía eso implicaría un equivalente a 140 radiografía de tórax o a 4 años de radiación de fondo natural.
Es por lo tanto imperativo comprender que la radiación médica aumenta de forma lineal y acumulativa el riesgo de desarrollar cáncer a largo plazo (Se llama efecto estocástico). Aunque el riesgo absoluto de una segunda tomografía sigue siendo bajo (menos del 0.1% de riesgo adicional), se debe evitar la radiación innecesaria, especialmente si el paciente requiera más estudios en el futuro.
De esto habla el principio ALARA:
En medicina se sigue el principio As Low As Reasonably Achievable (tan baja como sea razonablemente posible). Debido a que una tomografía de tórax expone al paciente a una dosis de radiación significativamente mayor, su solicitud debe estar plenamente justificada por un beneficio clínico directo que no pueda obtenerse mediante métodos no invasivos o de menor radiación.
Por Edmundo Falú – Médico cardiólogo


