Cada nueva denuncia vuelve a instalar la misma pregunta e ¿por qué Carina Iradi sigue al frente de la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia? La funcionaria acumula denuncias por nepotismo, enfrenta un conflicto con trabajadoras sumariadas y ahora quedó comprometida por el señalamiento de una ex residente de hogares estatales que asegura haber sufrido violencia, abusos y un intento de captación para explotación sexual mientras estaba bajo tutela del Estado.
La denuncia de Guadalupe Moreno Mangioli golpeó de lleno a la conducción del organismo. La joven informó las situaciones que atravesaba a Carina Iradi y a otros funcionarios de la Secretaría, pero sostiene que no recibió la protección correspondiente.
Si los hechos denunciados se confirman, el caso no solo expondría una cadena de presuntas vulneraciones contra una menor judicializada, sino también un eventual fracaso de un sistema cuya razón de ser es proteger a quienes no tienen a nadie más.
El escenario se agrava porque la Secretaría ya estaba bajo la lupa por las designaciones de familiares directos de Iradi dentro del organismo, situación que la propia funcionaria reconoció, y por el conflicto con trabajadoras que denunciaron persecución laboral e incluso timepo atrás llegaron a encadenarse frente al edificio del área.
El silencio del Gobierno provincial frente a una crisis de semejante gravedad llama poderosamente la atención. Según fuentes consultadas, estarían esperando que la espuma baje, aunque no estarían para nada contentos con Iradi, quien se encuentra casada con unos de los habituales jugadores del equipo de Nicolas Demitropulos.
En una Secretaría donde los chicos debían estar protegidos, hoy quien parece contar con la mayor protección es la propia funcionaria.


