Los concejales de La Libertad Avanza prometían dinamitar la política. Venían, según decían, a terminar con la casta.
Sin embargo, el bloque libertario empezó a mostrar rápidamente el nulo contenido sobre lo que prometían.A la hora de hablar en serio dentro del recinto son un blef.
El desgaste fue tan rápido que ni siquiera hizo falta que pasara mucho tiempo. Primero apareció el escándalo del concejal Pablo López, denunciado por violencia de género, un golpe directo al discurso moralista con el que el espacio se presentó ante la sociedad.
Y después el caso de Casasola, que sigue en su banca como si nada. A eso la falta de preparación terminó dejandolos en evidencia.
La concejal Érica Castro Nievas viene siendo muestra de eso, conocida por contaminar con su empresa, al ser consultada sobre la paralización de la obra pública intentó justificar la situación diciendo que la verdadera obra pública del gobierno es “poner orden y hacer cumplir la ley”. De esa manera demostró que ni siqueira puede formular una opinión.
Con intervenciones flojas, escasa producción legislativa, Castro desnudó al bloque libertario: apenas pueden hacer un reel para redes.
Por Susana Del Frari


