Decidió no seguir adelante con la acusación por delitos contra la integridad sexual contra el concejal libertario Pablo López, después de analizar los teléfonos secuestrados a él y a su expareja. Las pericias no encontraron pruebas.
Pablo López fue denunciado por Elena Mendez en 2025 después de que se difundieran audios en los que presuntamente ofrecía reducir una deuda a cambio de sexo A partir de esa denuncia, el edil quedó imputado.
Ahora, la Fiscalía Penal N° 4 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS N° 4), a cargo del fiscal Esteban Martearena, decidió archivar parcialmente la investigación por los hechos denunciados como delitos contra la integridad sexual.
La decisión no alcanza al resto de la causa. Es decir, López no quedó desvinculado de todas las acusaciones: siguen pendientes las imputaciones por lesiones leves agravadas, privación ilegítima de la libertad agravada y concusión.
Para tomar la decisión, la Fiscalía tuvo en cuenta las pericias realizadas sobre los teléfonos celulares secuestrados y el análisis del material audiovisual incorporado al expediente. Según la resolución, esos estudios no permitieron encontrar elementos objetivos que demostraran que en los hechos investigados hubiera existido coacción, intimidación o una situación que hubiera anulado la voluntad de la denunciante.
El fiscal sostuvo que tampoco aparecieron elementos alrededor de esos episodios que permitieran acreditar violencia, intimidación o un abuso de poder que hubiera condicionado la autodeterminación sexual.
En términos simples, para la Fiscalía las pruebas reunidas no alcanzaron para sostener una acusación por delitos contra la integridad sexual y llevar esa parte del expediente a un juicio oral.
La resolución habla de una “insuficiencia probatoria insuperable” y señala que no se alcanzó el mínimo de prueba necesario para continuar con la persecución penal por esos hechos.
La causa sigue
El archivo es parcial y está limitado a los delitos contra la integridad sexual. El expediente continúa por otras acusaciones que todavía deben ser resueltas.
Entre ellas están las lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, la privación ilegítima de la libertad agravada y la concusión, vinculada a presuntas exigencias indebidas relacionadas con haberes.
Desde el entorno de López aseguran que se trató de una operación política que «nada tienen que ver con el bienestar de los salteños». Algunos señalan que Méndez habría sido utilizada por el saencismo para golpear a LLA. Como fuese, los audios circularon con particular intensidad en medios financiados por el oficialismo provincial y terminaron en manos de un conocido conductor radial, de habitual sintonía con el círculo de poder, que además entrevistó a Méndez. Una difusión demasiado aceitada como para no dejar alguna que otra duda.


