El secretario del área, Martín Teruel, resolvió crear la Comisión Provincial de Vigilancia de Mortalidad. La tasa de suicidios tiene a Salta en el topo de las provincias del Norte Grande y se ubica en tercer lugar a nivel nacional.
Aunque el ministerio de Salud y el Gobierno de Salta se apoyen en las recomendaciones de no abordar el suicidio en los medios de comunicación como una forma de evitar el “efecto contagio”, experiencias exitosas de prevención, dan cuenta de que hablar del tema con responsabilidad, no promueve, sino previene.
En consecuencia, el Gobierno optó por la prepotencia en lugar de dar explicaciones, pero ante la evidencia de un fracaso que tiene varios años de arrastre en los que los casos crecen, esta semana se conoció la decisión adoptada por Martín Teruel.
Según se supo, el funcionario, caracterizado por su indolencia ante el drama que vive Salta en esta y otras materias de salud mental, dispuso la creación de una “Comisión provincial de vigilancia de mortalidad por suicidios”.
Lo que llama la atención es el tiempo que se toma para que la misma comience a constituirse, recién a fines de octubre tendrá su primera reunión. De acuerdo a lo notificado, la comisión tendrá por objeto el “análisis, seguimiento y la prevención de la problemática del suicidio”.
Según el ministro Federico Mangione, hubo una drástica caída de casos de suicidio en Salta durante 2026, lo dijo en una entrevista con Mario Peña, en la que omitió hablar del fracaso de los últimos cuatro años y dando una cifra parcial, toda vez que el año en curso no ha concluido, por lo tanto, no se puede hablar de porcentajes.
Lo curioso es que si el problema y los casos tienen a reducir como asegura Mangione, desde la secretaría de Salud Mental, lanzan esta comisión que estará integrada por miembros de diversos centros sanitarios de referencia como los hospitales de Salta Capital, la Coordinación Epidemiológica y otras áreas administrativas del ministerio de Salud.
Otro aspecto peculiar y no auspicioso es que finalizado el mes de la prevención y teniendo en cuenta la asoladora realidad de Salta, Martín Teruel no encaró una fuerte campaña publicitaria preventiva del suicidio y menos aún, convocó al voluntariado agrupado en las ONGs, como sucede en las provincias en las que ha caído la tasa de suicidios, tal es el caso de Neuquén, Corrientes y Jujuy.


