A esta altura ya no sorprende nada de Griselda Galleguillos. La diputada por Rosario de Lerma lleva tiempo acostumbrando a los salteños a una colección de papelones que parece no tener techo.
Esta semana volvió a superarse. En pleno recinto decidió rendir un emotivo “homenaje”… a las paltas. Y para que la cosa no quede solo en palabras, llevó una bandeja al recinto como quien entra a una feria o a la verdulería del barrio. Desde ahí explicó, que gracias a la venta de paltas pudo comprar útiles escolares, ayudar a animales y hasta financiar parte de su campaña.
Una historia de superación, digamos, pero contada en el lugar donde se supone que se discuten leyes para la provincia.
Por si faltaba algo, la legisladora aprovechó la ocasión para anunciar su flamante fundación: “Palta”, una iniciativa de acción social que —según dijo— nace de “una historia sencilla y honesta”. Seguramente también sencilla cuando empiecen a circular los fondos, porque en política las fundaciones suelen crecer más rápido que las paltas.
Igual, conviene recordar: Galleguillos se hizo conocida en campaña por videos bizarros en redes, asumió su banca con un vestido de novia y organizaba sorteos que incluían bombachas y hasta shows de strippers. Una trayectoria… consistente..
Entre bandejas de paltas, gritos y discursos que parecen más pensados para TikTok que para una sesión parlamentaria, la diputada sigue demostrando que en la política salteña siempre hay lugar para un capítulo nuevo del mismo género: el mamarracho institucional.
Por Susana Del Frari


