La salida de Daniel Rallé de la gerencia del Hospital Joaquín Castellanos no fue una decisión anticipada ni parte de una reestructuración planificada. Llegó después de la muerte de Matías Tejada, de las denuncias por la atención brindada y los guemenes que salieron a exigir respuestas.
Cuando el conflicto dejó de ser un problema interno y pasó a ocupar un lugar relevante en la opinión pública, el Gobierno movió una ficha que hasta ese momento no estaba dispuesto a mover.
En este contexto, ayer Mangione puso en funciones al médico Hugo Alberto Rivas Vázquez y, durante el acto, volvió a anunciar la construcción, aunque sin fecha precisa, de un Hospital de Urgencias para el departamento.
Lo cierto es que todo lo sucedido dejó de manifiesto que las decisiones llegan cuando la crisis ya hizo el trabajo que la gestión no pudo hacer a tiempo.
No es la primera vez que ocurre. En distintos puntos de la provincia, los cambios en la conducción de hospitales aparecen después de denuncias, reclamos o episodios que adquieren repercusión pública. La sensación es que el ministro no conduce ni se adelanta a los focos de conflictos sino que le estallan en la cara.
General Güemes volvió a exponer esa lógica. Durante días, familiares y vecinos reclamaron explicaciones por la muerte de Matías Tejada y cuestionaron el funcionamiento del hospital. La respuesta oficial no fue inmediata. Recién cuando la situación escaló apareció el recambio en la gerencia.
El cambio de un funcionario puede cerrar un capítulo político, pero difícilmente alcance para resolver una crisis que no pasa únicamente por quién ocupa un cargo, sino por sistema atado con alambres.
Mientras el Ministerio sostiene que trabaja en el fortalecimiento de la salud pública, los hechos muestran otra secuencia: primero aparecen las denuncias, después la presión social y finalmente las decisiones.
Cada crisis que obliga a Mangione a intervenir alimenta una pregunta cada vez más difícil de esquivar: ¿la salud pública está siendo gestionada con planificación o simplemente reacciona cuando la realidad ya no puede ocultarse?


