Que el intendente Emiliano Durand viaje a China a buscar inversiones puede gustar más o menos, pero dentro de sus responsabilidades está atraer capitales, abrir mercados y gestionar oportunidades para la ciudad. El propio intendente aseguró que el viaje estaba cubierto y no implicaba un costo para los salteños.
Lo que nadie esperaba era la aparición estelar del presidente del Concejo Deliberante, Darío Madile. Como quien se cuela en la foto familiar sin haber sido invitado, de repente apareció en China. ¿Qué función específica cumple allí el presidente del Concejo Deliberante?

Porque si hay algo que caracteriza a Madile es su extraordinaria capacidad para pasar inadvertido cuando se trata de los problemas de Salta y hacerse visible cuando hay un acto protocolar. En el Concejo solo aparece para las sesiones en los barrios nadie lo conoce.
El presidente del cuerpo deliberativo comunal parece haber encontrado una agenda internacional, aunque no está claro qué aporte realiza un concejal en una misión comercial encabezada por el Ejecutivo municipal, pero evidentemente el turismo institucional también tiene sus beneficios.
Y, ya que estamos hablando de transparencia, tampoco estaría de más que explique cómo hizo para construir una mansión en Valle Escondido con un sueldo de 4 millones.
En política, las explicaciones importan. Cuando un funcionario aparece en un viaje internacional, la ciudadanía tiene derecho a saber como así tambien cuando su patrimonio crece de manera excepcional y no justifica ni por asomo sus ingresos.


