Predicaron por todos lados que el Estado debía achicarse y que el empleo lo generaba el sector privado, pero tras el cambio de concesión de la Terminal, ahora apuntan contra la Municipalidad por no hacerse cargo de trabajadores de una empresa privada.
Después de 25 años finalizó la concesión de Terminal Salta S.A. y, mediante un concurso público, la nueva concesión quedó en manos de Terminal Pacheco S.A. Los empleados afectados mantenían una relación laboral con la empresa privada que dejó la explotación, no con la Municipalidad.
El municipio no era su empleador ni definía sus contratos y tampoco tiene facultades para imponerle a una empresa privada qué trabajadores debe incorporar. Sin embargo, desde La Libertad Avanza salieron a reclamar que el intendente resuelva la falta empleo.
Desde luego, la situación de esas familias merece atención y acompañamiento. Nadie humanamente puede ser ajeno a la preocupación de quienes quedaron sin su fuente de ingresos. Ahora bien, otra cosa es transformar un conflicto entre privados en una obligación directa del Estado municipal, solo para ganar redito político.
Los liberatrios se cansaron de repetir que el Estado debía dejar de ser una estructura que resuelve problemas mediante cargos y que había que reducir su tamaño. Pero ahora, frente a un conflicto laboral, la solución parece ser la misma que viven criticando: que el municipio absorba responsabilidades que no le corresponden.
Si el empleo lo genera el sector privado, como sostiene La Libertad Avanza, ¿por qué ahora la solución debería salir del Estado municipal?
Si, en cambio, creen que el municipio debería obligar a Terminal Pacheco a contratar a los empleados de la empresa saliente: estarían reclamando que el Estado intervenga directamente sobre las decisiones de una empresa privada. Curiosa versión del liberalismo.
Y si ninguna de esas dos alternativas forma parte de su propuesta, entonces todo queda reducido a un supino oportunismo, solo para poner palos en las ruedas, dejando en evidencia que les importa poco y nada el futuro de los despedidos.


